Historia del CICA

La historia del Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA) está constituida por una serie de esfuerzos, realizados en el transcurso de varias décadas por personas interesadas en impulsar el desarrollo de la investigación ambiental en el país, a través de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Todo empezó en la década de los años setenta, cuando un grupo de profesores de la Escuela de Química y de las facultades de Medicina y Agronomía propuso, ante las autoridades de la UCR, crear un centro para la investigación de la problemática ambiental.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para atender esta iniciativa, el Consejo Universitario nombró una comisión encargada de valorar la relevancia y la pertinencia, además de posibles debilidades, oportunidades y fortalezas, de una unidad dedicada a esa temática. Si bien ya había grupos enfocados en ese ámbito de estudio, aún no existía una entidad formalmente establecida para analizar la contaminación ambiental, en especial la relacionada con plaguicidas, metales e hidrocarburos.

Considerando la importancia de contribuir al desarrollo del país en el campo ambiental, el Consejo Universitario acordó crear el Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA) el 16 de febrero de 1982. Así consta en el acta de la sesión n.°2869, artículo 16, de ese órgano colegiado.

El CICA se ubicó físicamente en la Escuela de Química, así como en laboratorios asociados de las facultades de Agronomía y Medicina de la UCR. En esa época, dos laboratorios efectuaban ese tipo de investigación: el Laboratorio de Análisis de Plaguicidas y el Laboratorio de Calidad de Aguas. Se trabajaba con cinco programas de investigación: aguas; residuos; aire; tecnología de menor impacto ambiental; seguridad e higiene ambiental.

En la fundación del Centro se destacó la labor del Dr. Manuel Constenla Umaña, Lic. Bernardo Chacón Solano, M.Sc. Alexis Rodríguez Ulloa, Dr. Alfonso Mata Jiménez, Dra. Virginia Umaña Umaña, M.Sc. Jenaro Acuña González y la Dra. Elizabeth Carazo Rojas, entre otros docentes. Los tres primeros asumieron la dirección del Centro, de manera consecutiva, en los años 1982-1994.

Como el CICA se localizaba en espacios prestados y, además, divididos, en los años noventa la Dra. Elizabeth Carazo Rojas (directora en el período 1994-2012) efectuó diversas gestiones para disponer de un lugar propio. Así, en 1997 el CICA se trasladó a las instalaciones que antiguamente ocupaba el Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM), detrás de la Facultad de Medicina.

Ya con un espacio más amplio y exclusivo para sus proyectos, el CICA realizó vinculación externa, creó nuevas unidades, incorporó más personal, adquirió nuevos equipos y obtuvo la acreditación de sus ensayos analíticos. En los análisis de calidad de aguas, y residuos de plaguicidas en aguas, suelos y alimentos, el 30 de junio del 2000 consiguió acreditar los primeros ensayos ante la Guía ISO 25. Más tarde, se acreditó con las Normas INTE-ISO/IEC 17025:2000 y 17025:2005 por medio del Ente Costarricense de Acreditación (ECA), las cuales conserva hasta la fecha.

El Centro comenzó sus labores con las plazas de director, secretaria y un auxiliar de laboratorio. En el 2004 se le asignaron las primeras tres plazas para investigadores. Esto le permitió generar una mayor cantidad de proyectos de investigación con financiamiento de la UCR y también con el apoyo de organizaciones para el desarrollo de proyectos, como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la cooperación canadiense, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entre otras. De ese modo, se pudo adquirir equipos de alta tecnología, capacitar al personal y tener visitas científicas de expertos.

El OIEA reconoció al CICA en el 2006 como centro de colaboración en el área del aprendizaje en línea y en el establecimiento de capacidades para la protección del ambiente y los alimentos. Esta distinción la ha mantenido por más de diez años. Asimismo, al Laboratorio de Calidad de Aguas se le otorgó el premio de excelencia en el 2010 por haber sido seleccionado por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA) y la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) como Referente Regional CAFTA-DR en el análisis de aguas residuales.

En la década de los años 2000, la Dra. Elizabeth Carazo realizó gestiones ante las autoridades universitarias para la construcción de un edificio nuevo. La UCR logró en el 2010 que el Banco Mundial facilitara préstamos para construir varios edificios, entre los cuales se incluyó el del CICA.

Con el visto bueno de las autoridades universitarias para iniciar el diseño de los planos del nuevo edificio que albergaría al CICA, en el 2012 el personal del Centro asumió la batuta del diseño, distribución y demás detalles. En el proceso, se contó con el respaldo de las administraciones Macaya, González y Jensen. Luego de múltiples gestiones, por fin se empezó a construir en la Ciudad de la Investigación (Finca 2) de la UCR el 15 de mayo de 2017. Se terminó en junio de 2018 y fue entregado el 29 de agosto de ese año al director, Dr. Carlos E. Rodríguez Rodríguez.

El CICA se trasladó a su nuevo edificio en noviembre de 2018. Se componía de diez unidades y contaba con un total de sesenta personas, entre estudiantes asistentes, investigadores de otras unidades adscritos a sus proyectos, y treinta y tres funcionarios de planta. Sus líneas principales de investigación abarcan, a esta fecha, la calidad de aguas; seguimiento de emisiones de gases de efecto invernadero y cuantificación del carbono en suelo; comportamiento en el ambiente de contaminantes, tales como plaguicidas, metales, contaminantes orgánicos y contaminantes emergentes; biorremediación; cambio climático; ecotoxicología e investigación socioambiental.

Las nuevas instalaciones del CICA se inauguraron el 30 de enero de 2019.

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